lunes, enero 16, 2012

"La Democracia está en peligro" advierten los momios



‘Ante el tenebroso futuro que se cierne sobre nuestra patria, las fuerzas políticas y sociales que luchan por la libertad están moralmente obligadas a conformar una amplia alianza que, en las próximas elecciones, ponga fin a la dictadura y restablezca la democracia” es lo que dice el 'manifiesto' del grupo autodenominado "Cauce democrático", conformado, entre otras figuras políticas, por Sir Oswaldo Hurtado (Sir por SIRviente del FMI) y José Gallardo, el general que lloró en 1998 luego de la firma del Tratado de Paz con Perú.

¿Pero qué demonios es esto? diría algún personaje de comedia de situación ante tan paradójica conformación. Afortunadamente, o gracias al internet, los ecuatorianos cada vez estamos más lejos de la amnesia y más cerca de la razón. Y qué democracia ni que ocho cuartos... el sólo hecho de que sea obligatorio votar ya vuelve el proceso antidemocrático.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es debatible que la obligación de votar sea un hecho antidemocrático pues en países donde no es obligatorio el voto, los partidos cuentan con ello para ganar las elecciones con estrategias de acarreamiento o del otorgamiento de dádivas para conseguir el mínimo de votos a favor, que en esos sistemas es suficiente para ganar, y donde siempre quedará la sombra de duda sobre fraudes ya que se estima un porcentaje de ásistencia que es difícil controlar a nivel local.
En Ecuador diríamos que habrá quienes entreguen su voto a cambio de una camiseta con estampado, o una libra de arroz. Continúa la polémica: contando con un padrón electoral estable, el porcentaje de error baja, y por lo tanto, también se van disuadiendo las sospechas de fraude. Y lo más improtante, hacemos uso del único momento en el que quizá tenemos la oportunidad de opinar, y decidir hacia donde queremos que se encamine el sistema de gobierno... y tenemos parte y responsabilidad. Prefiero que sea obligatorio, de alguna manera esto nos conlleva a incrementar la información, y hacer una conversación en familia y amigos sobre la política, tema que repercute enormemente en la vida pública y privada, y al que últimamente se le quiere relegar al secreto de conciencia por la predisposición que tenemos de ser intolerantes hacia quienes no comparten nuestra opinión.

David Nicolalde dijo...

Estoy de acuerdo con varios de los puntos que expones Anónimo, sin embargo, es preciso observar también que el supuesto derecho del voto no se puede ejercer sin conciencia. En lo personal creo que no sirve de nada o como una posibilidad el votar si previamente no hay una formación política o por lo menos un análisis. Se pueden tener las mejores expectativas si todos pueden elegir, inclusive los menores de edad bajo la figura de "voto facultativo", pero tanto en un caso como en otro persiste el riesgo de la demagogia o el fraude electoral.