domingo, junio 03, 2012

¿Estamos ya en la Tercera Guerra Mundial?

Para quienes nacimos antes de 1990, la creencia más generalizada sobre el inicio de la 3a. Guerra Mundial nos conducía inevitablemente a un cataclismo nuclear, protagonizado por Estados Unidos y la Unión Soviética, con el recuerdo de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki y el accidente de Chernobyl. Películas, canciones y dibujos animados nos hablaban sobre ello, en una especie de paranoia social que sumada a la lectura del Apocalípsis efectuada por alguna de nuestras tías solteronas durante la nochebuena, nos hacía abrazarnos y rezar para que ello no ocurriera. La perestroika y glásnot impulsadas por Mijail Gorbachov, el supuesto desarme nuclear acordado por el siempre cuestionado Ronald Reagan y la caída del Muro de Berlín, hicieron pensar al mundo por un par de años que el fantasma de una nueva guerra y el aparecimiento de un nuevo anticristo -como lo predijo Nostradamus- no eran más que ficciones, y que el mundo se aproximaba a una era de paz sin precedentes,  con la extinción de la URSS, bajo la bendición de Juan Pablo II, quien años después reveló que supuestamente ese era el tercer secreto de la virgen de Fátima, la victoria de los aliados en la primera Guerra del Golfo Pérsico, a la que muchos consideraron el inicio de la Tercera Guerra y a Saddam Hussein como el tercer anticristo y la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, que coincidían con la 'celebración' de los 500 años del Descubrimiento de América.

A las puertas de la globalización, luego de que Gorbachov y Juan Pablo II fungieran como psiquiátras de un mundo bipolar, el optimismo de un mundo sin guerras volvió a truncarse cuando la ex república socialista de Yugoslavia empezó a desmembrarse de manera sangrienta, en el Conflicto de los Balcanes. ¿Por qué citar este acontecimiento? por un texto que leí en un Almanaque de 1998 de Editorial Navarrete, en donde se sugería que ese guerra, según Nostradamus, era el inicio 'sigiloso' de la Tercera Guerra Mundial, a lo que seguiría una coalición chino-ruso-islámica sobre occidente.

Luego, claro, otros eventos que gracias a la exposición mediática se fueron incluyendo forzosamente en las profecías: el surgimiento de Al Qaeda, encabezado por Osama Bin Laden y su mortal golpe sobre las Torres Gemelas (que posteriormente lanzarían a la fama a nuestro querido Delfín Quishpe). El surgimiento en América Latina de gobiernos considerados 'socialistas' (Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua); el resurgir de los gigantes como nuevas potencias del siglo XXI (Brasil, China, India, y nuevamente Rusia); la primavera árabe, entre otros, a los que también sumaremos eventos políticos como el supuesto primer líder negro de EEUU, Osama Bin Laden, que supuestamente también lo anunciaba Nostradamus, entre otras cosas.


No sabemos si en realidad vivimos en medio de un conflicto de escala tan amplia como lo fueron la Primera y la Segunda Guerra Mundial, pero lo que sí queda claro es que el mundo definitivamente no está en paz. Desde la desaparición de la URSS, no ha dejado de existir alguna nación en el mundo bajo una guerra civil, étnica, tribal, terrorista, criminal o como la quieran llamar. La guerra del narcotráfico es un hecho; las guerras por el petróleo, el agua y los conflictos tribales también. Sin embargo, la peor de todas las guerras, es la de la destrucción de nuestro planeta, en nombre de un modelo de vida consumista que no tiene reparos a la hora de mantener un sistema al que antes, la guerra servía como especie de fuerza de equilibrio, pero que desde que existe la ONU y el ser humano ha tomado mayor conciencia del sufrimiento, ahora se encuentra en entredicho.

Habrá que ver con qué novedad nos sales ahora, querido Nostradamus.

+La Tercera Guerra Mundial se bailará a ritmo de 'Gangnam style'

1 comentario:

Pol Espinoza dijo...

no lei nada....